Las emociones y el Aprendizaje


Cada familia es diferente una a una y poseen diferentes estilos de crianza hacias sus hijos. He querido hablar de un tema bastante importante, ya que constantemente veo diferentes familias que tienen niños en edad escolar.

Ultimamente encuentro niños muy estresados, tīmidos, ansiosos y con baja autoestima, todo debido a la presión que experimentan de los propios padres y maestros con respecto a los examenes y tareas escolares. En un artīculo anterior, hablé sobre las tareas escolares, que muchas veces son innecesarias y que al final abruman al niño. En muchos colegios, la curricula ha cambiado mucho y si hacemos comparaciones, lo que nosotros estudiabamos en primero de secundaria, ahora los niños lo estudian en tercer grado y como consecuencia de ello, vemos que el niño se atrasa y no avanza en otros objetivos.

Muchos colegios, exigen al niño aprender cosas que de acuerdo al nivel de desarrollo normal de un niño, muchas veces no ha alcanzado tal desarrollo y qué es lo que hacen los profesores? Derivan a un psicólogo, diciendo que el niño presenta problemas de aprendizaje. 

En casa como el niño no avanza, los padres muchas veces, incluso lo etiquetan de lento o poco capaz. Y lamentablemente no se dan cuenta que la mayoría de veces es porque el niño no ha alcanzado la madurez para dicho objetivo o peor aún, las estrategias de los profesores no son las adecuadas para la enseñanza.

De tal forma, los niños van creciendo y creyendo aquellas frases que vienen escuchando de sus padres, profesores y compañeros: “otra vez sacaste mala nota”, “otra vez no prestaste atención”, “otra vez te olvidaste de copiar” , etc. Son frases que tal vez no se dan cuenta que están perjudicando a la seguridad, autoestima y salud emocional del niño. Y vemos a un niño describiendose: “soy lento”, “no puedo”, “soy malo para eso”, ” todo me sale mal”, etc.

La pregunta que les haría es la siguiente: ¿Prefieren una nota o a un niño emocionalment sano?

La nota es un simple número, que no significa ni califica a un niño como inteligente o poco inteligente. La nota sólo nos indica si el niño estudió o no lo hizo. Si alguna vez el niño saca una nota baja, no significa que sea poco inteligente, lento o desinteresado. Evitemos las etiquetas porque eso hace que los niños bajen su autoestima y su seguridad.

Alentemos sus losgros, invėmosle a que lo intenten de nuevo, tal vez otra estrategia.

Si el niño emocionalmente no está bien, es muy probable que sus notas bajen y que incluso no quiera ir al colegio. Cuidemos las palabras que son los mensajes que siempre estarán grabados en un niño y que determinarå el futuro emocional del niño.

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Bullying escolar, nunca más…


Ultimamente en el qué hacer de mi trabajo, me he encontrado con muchos casos de niños que están siendo maltratados psicológicamente y físicamente tanto por sus compañeros del aula e incluso en algunos casos, por los mismos profesores.

No necesariamente, teniendo el niño, un diagnóstico específico como generalmente se ven estos abusos en niños con el Dėficit de atención con hiperactividad (TDAH), síndrome de Asperger, que son los casos que más veo. Pero ahora, no sólo lo observamos en estos diagnósticos, vemos que muchos niños están pasando por estas situaciones tan indignantes.

Siempre hay un líder en un salón de clase, en donde en su afán de ser el Centro de atención muchas veces hacen mucho daño irreparable contra niños indefensos, que ni siquiera pueden protestar por el temor de seguir siendo agredidos. Los padres muchas veces se enteran de estas situaciones cuando de alguna manera, la situación ya se volvió caótica.

Voy a contarles un caso específico de un jovencito con quien tuve la misión de ayudar y los hice porque no es posible que se sigan cometiendo estas barbaridades.

El niño tenía en ese entonces, 15 años, estaba en un colegio religioso de educación regular. Un chico bello por dentro y por fuera, pero con dificultades en poder interactuar y relacionarse con sus pares. Era muy callado y con preferencia a estar dentro de una biblioteca, en vez de estar en el recreo. Si estaba en el recreo, tendía a dar vueltas por el patio, sin amigos, solo. 

Desde muy pequeño, fue diferente al resto, sólo por ver las cosas de diferente manera y tanto los compañeros, como los propios profesores, empezaron a cuestionarlo, a insultarlo, a presionarlo. De niño, no entendía lo que pasaba porque pensaba que esa era la forma de hacer amigos. Y él nunca le comentaba nada a sus padres, sólo se limitaba a decir que le fue bien en el colegio.

Ya entrando a la secundaria, la situación se volvió insostenible, los compañeros le tiraban los papeles en la cabeza, lo pateaban, lo insultaban, hacía a la fuerza, lo que otros le mandaban como por ejemplo: tocar las partes íntimas de alguna compañera, luego burlas y risas, etc. Toda esta situación se repetía día tras día, lo que hizo que el niño se aislara mucho más.

En una oportunidad, le dieron tal paliza que recién un adulto se percató de lo sucedido y expulsaron al agresor, lo que hizo que empeorara la situación para él, porque todo el salón lo acusø de “soplón” . Se imaginan a un jóven que desde niño ha sufrido todas estas agresiones y que todos le hagan cargamontón?

El niño, ya no pudo más y “explotó”, tuvo tal crisis que terminó en el hospital internado en el área de psiquiatría, con muchos medicamentos y los padres desesperados sin saber qué hacer. Cuando salió del hospital, el niño era otro: con la mirada perdida, pensando que todas las personas que estaban en la calle, lo miraban o hablaban mal de él.

Fue un caso bastante preocupante y triste, que no debe volver a pasar. Como padres tenemos que estar muy alertas a lo que pasa con nuestros hijos. La comunicación debe ser primordial. Los profesores deben estar más atentos a la hora derecreo, ya que muchas veces he tenido la oportunidad de visitar colegios y casi nunca se encuentra un profesor en el patio.