Las Tareas escolares

  
Pronto empiezan las clases nuevamente y ya algunos niños y padres, se están estresando de solo pensar que tendrán que hacer tareas y tareas y mucho más tareas.

Las tareas son antipedagógicas, lo que hacen en realidad es que el niño se sature, se canse y hasta que “odie” el colegio o a determinado profesor. El niño está cerca de 7 u 8 horas en el colegio, estudiando, atendiendo, escribiendo, leyendo, etc etc. La mayoría de niños están llegando entre las 3:00 pm, 4:00 pm y en algunos casos a las 5:00 pm, por lo que  le queda muy poco tiempo para tomar un descanso o hacer alguna actividad recreativa.

Los colegios deben tomar en cuenta que al madar tareas al niño, muchas veces no le alcanzarán las horas para poder culminarlas. La idea es que el niño asista a sus clases, motivado, despierto, descansado para que de esta manera, logre captar óptimamente, los aprendizajes.

Cuando el niño está en casa, se debe aprovechar en afianzar el vīnculo con sus padres de forma positiva y no desgastando la relación madre o padre- niño cuando lo tienen que “corretear” para hacer los deberes escolares. Un niño debe acostarse máximo a las 8:00 pm para que cumpla con sus horas de sueño y pueda estar atento por la mañana.

Serīa importante que los profesores pu dan considerar está situación, por el bienestar del niños.

Carta a mi maestra

Hola Miss

Soy aquél que se sienta en el fondo, aquél que nunca te lleva a corregir, ni te entrega las tareas para que te lleves. Soy aquél que cuando preguntas algo, siempre se queda callado y no llama tu atención. Soy aquél que nunca entiende cuando explicas y te mira serio y después cuando hay que hacer alguna actividad no la hace. Aquél que nunca termina de copiar todo lo que hay en la pizarra y que cuando dictas no se me entiende la letra y no me sirve de nada todo lo que copié. Soy aquél que lee lento, que cuando me haces leer en voz alta (eso sucede tan poco) sufro tanto al notar que todos se cansan y me ayudan respirando profundo.

Yo sé que no puedo igual que todos, que te gustaría que fuera diferente, lo noto en tu mirada y tus gestos. Me duele cuando pones cara de “no tiene remedio” o “qué se le va a hacer”. Sé que sientes que hay días que molesto en clase y que no sabes qué hacer, para colmo “no estoy para repetir”, como le dices a mi mama. Si supieras que mi día de estudio no termina en la escuela, que al llegar a casa mamá lo primero que hace es preguntarme ansiosa cómo me fue, si terminé todo; y ahí comienzan nuevamente los problemas. Pedir tareas, copiar todo lo que no hice en clase y hacer los deberes. Me canso mucho. A veces tengo ganas de estar enfermo o que llueva mucho para no ir a la escuela.

Miss, si pudieras darte cuenta que no puedo igual que otros, pero que puedo a mi manera. Si pudieras descubrirla, saber que me gusta leer sobre perros, que espero el diario para leer el horóscopo a mi familia, que tengo una gran imaginación, que me gusta la música y bailar, que soy muy responsable y perseverante (sino no haría la tarea dos veces por día).

Si pudieras descubrir lo que sé sin tener que tomarme un examen, sin pensar que si tengo la tarea completa y copie todo es que aprendí. Si pudieras darme otro tipo de actividades o que me interesaran más, para que yo te pueda demostrar lo que sé.

Espero que puedas ayudarme y pueda aprender mucho, para eso voy a la escuela, si supiera y aprendiera re bien no me haría falta; como le pasa a la compañerita de adelante que sabe todo y se aburre tanto.

Miss te quiero mucho, espero que esta carta exprese todas las cosas que he querido decirte y no he podido.

Chau

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La coherencia entre lo que digo y hago, como base para la autoestima de los niños y adolescentes.

  
A veces vemos niños o adolescentes que vienen a terapia, porque necesitan modificar algunos comportamientos. Uno de ellos muchas veces es la violencia. Apreciamos a niños y adolescentes que ante situaciones que les han sucedido, generalmente en el colegio, sus respuestas son en forma agresiva, insultando o peor aún, llegando a golpear a algún compañero de clase.

En el transcurso de las sesiones, vamos conociendo al niño y nos damos cuenta que su comportamiento siempre obedece a algo: generalmente son chicos que su autoestima se encuentra deteriorada.

El trabajo que realizamos, es también con los padres y con las personas que de una u otra manera estan relacionados con el niño. Siempre lo he dicho: “Si un niño o adolescente, responde de determinada manera, es porque uno de sus padres, lo hace igual”. Con esto, lo que quiero decir es que si tenemos a un niño que responde en forma agresiva, tanto verbal o fisicamente, es nuestro deber como padres, darnos cuenta cómo respondo frente a determinadas situaciones.

Como padre, no puedo insultar a mi hijo diciendole: ” eres un tonto”, “eres malo”, “no pareces mi hijo”, “eres el diablo”, etc y mucho menos golpearlo para castigar determinada conducta inadecuada. No puedo luego preocuparme y preguntarme por qué mi hijo es violento, cuando como padre soy violento con él. Eso serīa incoherente. Los hijos necesitan ser corregidos mediante el diålogo, mediante ejemplos y modelos positivos. Se trata de educar con amor, en ocasiones es necesario ciertas sanciones y explicaciones acerca de la conducta del niño.

No debemos calificarlos, lo que debemos hacer es señalar la conducta inadecuada. No es lo mismo decir: ” eres un mal hijo”, que decir: “lo que estas haciendo está mal”. Si el niño recibe constantemente estos calificativos, va a crecer con ello y va a creer que efectivamente es asī. Estarīamos destruyendo su autoestima, la seguridad en sí mismo y probablemente una persona que piensa que esa es la mejor forma de resolver un conflicto.

Seamos coherentes: “Si quiero que mi hijo no sea violento, no debo ser violento”

¿Están los profesores listos para empezar las clases?

img_3645Falta una semana y empieza nuevamente el año escolar. En estos días en los suplementos del periódico ya están saliendo los consejos acerca de cómo preparar a nuestros niños para su primer día de clases.

Yo me pregunto: Realmente es el niño quien necesita la preparación?. Si nos damos cuenta, los niños son personitas sumamente moldeables, que con anticiparlos incluso una semana antes, ellos van a estar “preparados” para comenzar nuevamente con sus clases.

La pregunta es: Lo estarán los profesores?

Tal vez suena raro porque casi siempre en el ámbito escolar: “son los niños los que tienen los problemas, son ellos quienes tienen un techo, son ellos los que no van a laborar con otros niños”.

Realmente creen que es así?

Pues a mí no me parece. Pienso que todos los profesores deben tener una preparación antes de empezar con las clases escolares, saber con qué niños cuentan, cuáles son sus necesidades. Porque no debemos olvidar que cada niño es diferente y cada uno de ellos necesita una estrategia diferente. Es muy fácil decir: “El niño tiene problemas”, pero sibyo fuera la profesora tendría que hacerme la pregunta: Qué puedo hacer por este niño? Me informaré más con respecto a lo que le pasa para poder ayudarlo”. Lamentablemente esto no es así. Hay muy pocos profesores que tienen verdadera vocación y que se preocupen por el niño y eso es lamentable.

Se supone que ahora existe la ley de inclusión escolar y qué hay de eso? Nada. Si un niño tiene dificultades en los colegios, te dicen: “No estamos preparados para recibir a un niño así”, entonces, de quién depende?

No solo es es del propio colegio, sino del profesor mismo, el querer saber, conocer más acerca de determinado niño. Es lamentable, pero el la verdad.

Son los profesores y el colegio los que tienen que prepararse para asumir el reto de poder enseñar a todos los niños sin excepción, es necesario tomar conciencia de esto y si los padres toman la iniciativa de poder cambiarnésti, mucho mejor.

La educación de todos los niños es una inversión, no es gratis y por lo tanto, los niños merecen ser tratados por igual y recibir los mismos beneficios que el resto de niños promedio.

Se necesitan hacer programas para capacitar a los profesores y que ellos mismos se pongan metas acerca de determinado casi. Yo no soy profesora, soy psicóloga, pero cuando estoy trabajando con un niño, y veo que no logró algo con él, me pregunto: Qué no soy haciendo para que no me esté dando resultado? En qué estoy fallando?

No es el niño es la estrategia.

Un niño necesita un profesor que:

– Utilice las dificultades del niño como un trampolín para crear recursos y posibilidades.

– que sea equilibrado, justo y ejecutivo en la resolución de problemas

– necesita un ambiente agradable, estructurado, seguro y motivador

– que le preste atención positiva y le brinde respeto y confianza

– necesita objetivos y reglas claras

– trabajo con los padres

– Que defina claramente los objetivos con el niño

– Que brinde reteialimentación frecuente e inmediata al niño sobre su comportamiento y su desempeño, en forma positiva.

– Que premie, aliente, apruebe y asista, más que corregir y castigar.

– que no se concentre en los aspectos negativos de comportamiento y/o desempeño del niño.

– Que no lo prejuzgue calificándolo de flojo y desisterisado.

– Que no crea que el niño y/o su familia son todo el problema: el colegio también es parte del problema y por lo tanto de la solución.

– Que no sea pesimista; un buen profesor puede hacer mucho por un niño

– Un profesor que nunca se rinda

La Resiliencia  en los niños

  
Como padres, todos queremos que nuestros hijos sepan llevar de manera adecuada su vida, queremos que sean los que menos sufran en todos los sentidos. Sin embargo, en algún momento de nuestras vidas, todos pasamos a veces por momentos que no necesariamente tienen un final feliz. Podemos perder a un ser querido, perder un trabajo, romper con una pareja, etc etc. La forma en que se toman estas situaciones va a variar de persona a persona. Como se dice arriba, la persona resilente es aquélla, que pese a las adversidades de la vida, las afronta y las supera.

Se dice que existe un factor hereditario,  en donde veremos que un hijo será o actuará en forma resilente, si uno de sus padres lo hace. Por ello es importante que como modelos, sepamos cómo actuar, qué decir, frente a situaciones que nos pasen, ya que los niños observan y escuchan a sus modelos.

Si tu niño hace un drama frente a una situación, es probable que la madre o el padre también actúen asi. Con esto, no quiero decir que el niño o la persona no presentará dolor o cólera o tristeza, pero existen estrategias y medios para controlarlas y poder salir adelante frente a cualquier situación que se nos presente.

Quieres que tu hijo sea resilente? pues primero debes serlo tú.